TALCA. Desde hace varias décadas que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en Chile y el mundo. Y lo más preocupante es que hay una tendencia bioestadística a mantenerse en la curva, ya que no ha existido un descenso significativo.

Otro elemento a considerar en este aspecto, es que más del 80 por ciento de las personas en nuestro país son sedentarias, es decir no practican ninguna actividad física, por lo menos tres veces a la semana, durante media hora. Un factor que se si bien no es el más determinante, también se asocia a este tipo patologías.

Según el Dr. Patricio Marín Cuevas, cardiólogo del HRT, jefe del CR de Cardiología y Cardiocirugía, e integrante del Colegio Médico del Maule, son varios los factores de riesgo para desarrollar alguna patología de esta índole, pero entre los más importantes está la presión arterial, los niveles de colesterol elevados, y el tabaquismo.

“Cada uno por sí solo es un factor de riesgo relevante, pero cuando usted va a agregando, el riesgo va aumentando. Hay estudios antiguos que indican que estos tres factores son muy potentes en provocar enfermedades de este tipo. Y si le agregamos la mala alimentación, y el sedentarismo, todo esto va sumando el riesgo de padecer una patología cardiovascular”, señala el profesional.

Algo que es muy importante de considerar, es que cuando se habla de “riesgo cardiovascular” se refiere al daño que se produce en las arterias cuando el colesterol se adhiere a ellas, obstruyéndolas, provocando deterioro en el órgano que irrigan, por ejemplo: el cerebro, el corazón, el riñón, o a nivel del cuello, de extremidades inferiores etc.

¿Y cómo está Región del Maule con respecto a estas enfermedades, en comparación a nivel país?

El Dr. Patricio Marín es claro, estamos dentro del promedio nacional en cuanto a los problemas cardiovasculares, los infartos, la diabetes… “Lo importante es señalar que esta es una tarea a largo plazo, no es algo que vaya a cambiar tan luego. Y pasa por políticas de salud que signifiquen educación. Si bien creo que se ha avanzado, no ha sido suficiente”.

Es que se están pagando grandes sumas de dinero por diálisis, se están comprando equipos para hacer angiografías al cerebro, las arterias coronarias, donde a veces hay que destapar estas últimas y colocar dispositivos especiales.  El doctor advierte que todo esto tiene un costo altísimo para el Estado.

“Está bien que se haga y que se esté haciendo, pero si también tuviéramos una estrategia preventiva sería lo ideal, para que muchos pacientes no lleguen a dializarse, no lleguen a tener un infarto cerebral, o un infarto cardiaco. En eso ha habido un enfoque más reactivo que proactivo”.

Y agrega, “es decir, es un tema que está pendiente, lo cual no significa que se haya hecho nada, se han hecho muchas cosas. Todo el programa cardiovascular del Ministerio de Salud, está funcionando mucho mejor que hace 30 años atrás, pero insisto no ha sido suficiente”.

A juicio del profesional lo ideal sería que en algún momento, las Sociedades Científicas, pudieran tener voz a nivel de gobierno para implementar estrategias de prevención. “Estamos hablando de educación, y tener en el nivel primario medicamentos de calidad cuando se necesitan. Si yo estoy tomando un medicamento para bajar la presión, que sea de calidad para que me resuelva el problema. Mejorando eso se va a tener un impacto mucho mayor, de lo que se ha logrado hasta ahora”, precisó el Dr. Marín.