El doctor Hernán San Martín, presidente de los MGZ Maule, destacó el rol histórico y humano de este programa, que por 70 años ha permitido acercar atención médica a comunidades rurales, aisladas y vulnerables del país.
En una región marcada por la ruralidad, las largas distancias y el acceso desigual a prestaciones de salud, los Médicos Generales de Zona (MGZ) cumplen un rol clave en la atención de miles de personas. Así lo destaca el doctor Hernán San Martín, presidente de los MGZ Maule, quien subraya que este programa sigue siendo uno de los pilares de la equidad territorial en Chile.
El programa, conocido actualmente como Médicos en Etapa de Destinación y Formación, corresponde a una política pública histórica del Estado. A través de ella, médicos recién titulados se trasladan por un período de entre tres y seis años a zonas rurales, aisladas o de alta vulnerabilidad social, antes de continuar con su formación de especialidad.
“Sin este programa, sería extremadamente difícil atraer y retener profesionales médicos en comunas alejadas”, explica el profesional, enfatizando que los MGZ permiten garantizar atención oportuna en territorios donde muchas veces el acceso a especialistas o centros de mayor complejidad es limitado.
Cercanos a la comunidad
En el Maule, ser Médico General de Zona implica asumir una responsabilidad particular. La región cuenta con numerosas comunas alejadas de los grandes centros urbanos, donde los profesionales de salud deben trabajar en hospitales de baja complejidad, postas rurales y dispositivos comunitarios. En ese contexto, los MGZ suelen ser la primera —y en ocasiones la única— respuesta médica para la comunidad.
El aporte, según el presidente regional, no se limita a la atención de urgencias. Los Médicos Generales de Zona sostienen la continuidad de la atención primaria, fortalecen pequeños hospitales comunitarios, participan en el control de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión y colaboran en la contención de brotes epidemiológicos locales. Su presencia, además, entrega estabilidad a equipos de salud que muchas veces trabajan en condiciones de aislamiento.
Compromiso y pasión
Uno de los episodios que mejor refleja el compromiso de estos profesionales ocurrió en Licantén durante las inundaciones de 2023. El desborde del río Mataquito anegó el hospital con cerca de 1,7 metros de agua, obligando al equipo a evacuar a 17 pacientes en menos de tres horas y trasladar equipamiento durante la madrugada para mantener la atención en recintos provisorios.
La emergencia golpeó también a los propios funcionarios. De acuerdo con el doctor, 27 trabajadores del hospital, incluido él, perdieron sus casas bajo el barro. Aun así, el equipo mantuvo sus turnos y continuó atendiendo a la comunidad. Dos meses después, en agosto, una nueva crecida del río volvió a afectar a la comuna, poniendo otra vez a prueba la capacidad de respuesta del sistema local.
Una vez MGZ, siempre MGZ
Para el médico, esa experiencia resume el espíritu del lema “Una vez MGZ, siempre MGZ”, frase que ha acompañado especialmente a la agrupación en su aniversario número 70. Más que una consigna, afirma, representa identidad, pertenencia y una vocación que permanece incluso cuando los médicos continúan su camino profesional en hospitales de mayor complejidad o en subespecialidades.
De cara al futuro, San Martín plantea que el modelo debe modernizarse para responder a los nuevos desafíos sanitarios del país. Entre ellos menciona el envejecimiento de la población, el aumento de los problemas de salud mental, las listas de espera y la alta carga de enfermedades crónicas.
Para enfrentar ese escenario, propone fortalecer la capacitación en áreas como geriatría, cuidados paliativos y psiquiatría comunitaria, además de mejorar el equipamiento y robustecer la telemedicina. A su juicio, estas medidas permitirían resolver más problemas de salud directamente en los territorios, reducir derivaciones innecesarias e incentivar que más médicos prolonguen su estadía en zonas rurales.
Centrados en una buena salud pública
En el Maule, los Médicos Generales de Zona no solo cumplen una función clínica. También construyen vínculos de confianza con comunidades que, en muchos casos, dependen de su presencia para acceder a una atención digna y cercana. Su labor, marcada por la resiliencia y el servicio público, continúa siendo fundamental para sostener la salud en los territorios más apartados.

Importante indicar que esta entrevista se realizó en el marco de de la incorporación de 32 nuevos médicos MGZ a los establecimientos de la red asistencial del Maule dependientes del servicio de salud.

