Durante tres días, especialistas internacionales y actores del sistema sanitario regional trabajaron en la identificación de brechas y propuestas de mejora. La iniciativa constituye la primera aplicación del nuevo marco conceptual de Redes Integradas de Servicios de Salud (RISS) de la OPS, actualizado en 2025.
Fortalecer la coordinación de los servicios de salud, identificar sus principales debilidades y avanzar hacia una atención más integrada fueron los desafíos que marcaron una jornada de trabajo desarrollada en la Región del Maule, con la participación de expertos de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
La iniciativa tuvo un carácter especial: el Maule se convirtió en el primer territorio donde se aplicó la herramienta de evaluación que acompaña al nuevo marco conceptual de las Redes Integradas de Servicios de Salud (RISS), actualizado por la OPS en 2025, quince años después de su primera versión.
Karina Vance, asesora en Fortalecimiento de Sistemas de Salud de la OPS/OMS, explicó que esta actualización incorpora nuevas dimensiones de la salud pública, como la transformación digital, la gobernanza, la participación y la gestión del cambio, elementos fundamentales para responder a las necesidades actuales de los sistemas sanitarios.
El trabajo contó con el acompañamiento del Asesor en Integración de Servicios de Salud de la OPS/OMS, Dr. Gustavo Rosell, proveniente de Washington, y de la consultora internacional Mónica Padilla, especialista en la materia.
De las dificultades a las soluciones
Durante tres días, representantes de distintos ámbitos del sistema de salud regional participaron en un proceso de análisis destinado a evaluar el nivel de madurez de la red asistencial, identificar brechas, establecer prioridades y formular posibles acciones de mejora.
Para ello, se conformaron cuatro mesas de trabajo que abordaron áreas estratégicas: prestación de servicios; recursos humanos, medicamentos, infraestructura y equipamiento; gobernanza, participación y gestión del cambio; y financiamiento sostenible.
Cada grupo elaboró un plan de acción con propuestas orientadas a fortalecer las áreas identificadas como prioritarias.
Uno de los aspectos destacados por Vance fue el compromiso demostrado por los participantes, especialmente considerando la exigencia de un trabajo que requirió análisis, reflexión y construcción colectiva de propuestas.
Una oportunidad para proyectar la salud regional
La elección del Maule surgió de un proceso de coordinación entre la OPS, el Ministerio de Salud y el Servicio de Salud del Maule, donde existió interés institucional por desarrollar esta evaluación.
Su realización coincide, además, con una etapa relevante para la región: la elaboración de su planificación estratégica sanitaria.
En ese contexto, los planes de acción surgidos de las mesas constituyen un insumo que las autoridades podrán considerar en la definición de futuras prioridades y medidas de fortalecimiento de la red.
Más allá del ejercicio técnico, la experiencia abre una oportunidad para revisar cómo se organizan y articulan los distintos componentes del sistema de salud regional. El desafío que sigue será transformar las brechas identificadas y las propuestas elaboradas en decisiones que contribuyan a mejorar la atención de las personas en el Maule.
