La mayoría son benignos y nunca provocarán síntomas. Pero algunos pueden comprometer la voz, la deglución e incluso la respiración. El endocrinólogo Dr. Cristóbal Campos advierte por qué reconocer las señales de alerta puede marcar la diferencia.

Hay enfermedades que avanzan sin hacer ruido. No duelen, no alteran la rutina y pueden permanecer ocultas durante años. Los nódulos tiroideos son parte de esa realidad: pequeñas alteraciones en una glándula ubicada en el cuello que, en la mayoría de los casos, resultan inofensivas. Sin embargo, algunas esconden un riesgo que no debe ignorarse.

El Dr. Cristóbal Campos, endocrinólogo, socio de Clínica MET, director del Colegio Médico del Maule, y de la Sociedad Médica del Centro, explica que estos nódulos se originan por mutaciones genéticas en células de la tiroides. Su aparición puede estar relacionada con diversos factores, entre ellos el exceso de peso, el sedentarismo, una alimentación inadecuada, la exposición a radiación a edades tempranas y los antecedentes familiares de cáncer tiroideo.

Pero el verdadero desafío médico no consiste en encontrar todos los nódulos, sino en identificar aquellos que podrían convertirse en una amenaza.

«Es muy importante detectar a tiempo los nódulos que realmente van a ser malignos», enfatiza el especialista, quien destaca la necesidad de contar con radiólogos experimentados y realizar estudios específicos cuando corresponda.

Cuando el silencio se rompe

La mayoría de los cánceres tiroideos crece lentamente. Algunos, especialmente los menores de un centímetro, pueden incluso mantenerse bajo vigilancia sin necesidad de cirugía.

El problema surge con las formas más agresivas. Aunque son menos frecuentes, pueden invadir estructuras cercanas y provocar dificultades para tragar, alteraciones de la voz e incluso problemas respiratorios.

En etapas avanzadas, el paciente podría experimentar cambios importantes en su manera de hablar o una sensación de ahogo, particularmente al acostarse. Son situaciones poco habituales, pero que revelan las consecuencias de una enfermedad que progresa sin ser detectada.

Una realidad más frecuente de lo que imaginamos

Según Campos, hasta un 60% de las personas alrededor de los 70 años puede presentar nódulos tiroideos. Muchos convivirán con ellos durante toda su vida sin siquiera saberlo.

Por eso, el especialista insiste en distinguir entre un hallazgo frecuente y una verdadera señal de alarma.

La aparición de un bulto en el cuello, los antecedentes familiares de cáncer tiroideo o el descubrimiento incidental de un nódulo en un examen de imágenes justifican una evaluación especializada.

El mensaje no es vivir con miedo, sino aprender a reconocer cuándo consultar.

Porque en medicina, a veces, la diferencia no está en lo que duele, sino en aquello que permanece silencioso hasta que alguien decide investigarlo.

Este y otros temas formaron parte de las Segundas Jornadas de Metabolismo, Endocrinología y Tiroides. Instancia que fue organizada por Clínica Met, llevada a cabo por la Universidad Autónoma,  contó con el patrocinio del Colegio Médico del Maule.

 

Visitas al sitio web: 567176
Enlaces de interés:

 

FALMED

Dirección:
5 Norte 1347

 

Teléfono:
+56 9 92800317 o al +56 9 89205182

 

Email:
reg.talca@colegiomedico.cl

Visitas al sitio web: 567176
Enlaces de interés:

 

FALMED

Dirección:
5 Norte 1347

 

Teléfono:
71- 230033 ó 71- 234474

 

Email:
reg.talca@colegiomedico.cl

© Colegio Médico del Maule 2021. Todos los derechos Reservados.
© Colegio Médico del Maule 2021.
Todos los derechos Reservados.

Privacy Preference Center